SeiRe's journal

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Monday, June 13th, 2005
12:26 pm - La gata sobre el tejado de zink (caliente)
Genial,un peliculón,diálogos muy realistas,y dos interpretaciones perfectas.Qué guapísimo está Paul Newman.

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12:24 pm - Desayuno con Diamantes
Magnifica MoonRiver de Henry Manciny!!!
La peli esta bien,pero esperaba algo mejor!

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Tuesday, June 7th, 2005
1:33 pm - El Antropólogo Inocente ----- Nigel Barley
El otro dia leyendo un articulo sobre antropologia en una revista me vino un flash!Cuando aprendi yo lo ke significaba esa palabra???jejeje,pues exactamente hace 4 años cuando lei este libro,me habia olvidado por completo de su existencia....

El Antropologo Inocente

Sin duda el libro con el ke mas me he reido nunca,la finisima ironia de Nigel Barley me hace reir a carcajadas.
El libro relata "la otra cara del trbajo de campo" en la antropologia.
Un episodio comico tras otro,pero lo mejor es ke sabes ke es real,no son situaciones ficticias,son escenas vividas por el pobre profesor Barley ke con su humor se atrevio a escribir estas "sus desgracias" y hacerlas comicas en su maximo exponente.
Un gran relato ,si señor.
A mi me encanto,aunque aqui en casa no consegui ke nadie lo leyera.Volvere a hacer campaña por él.

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Monday, April 4th, 2005
4:32 pm - Coxe probado !!!!!
Vuelta a la vida laboral!!!!
Ahora a centrarme otra vez en la estudiantil.

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Wednesday, March 30th, 2005
2:16 pm - Coxe nuevo,vida nueva!!!
Por fin viajare sin miedo a kedarme tirada como siempre!Adios kadett me has servido mucho durante estos años,i'll miss you!

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Sunday, March 13th, 2005
1:52 pm - Cualquier tiempo pasado fue mejor
Idealizar....Si,eso hago yo con todo lo que ya no puedo volver a vivir.
Siempre me quedo con las cosas buenas,aunque en el momento no se apreciarlas,cualquier tiempo pasado fue mejor por lo tanto.
Recordando,idealizo aquellos momentos q quiza no fueron tan buenos,aunque para mi fueron perfectos.
Idealizo a las personas,las relaciones q tuve con ellas,los momentos vividos.
En fin,creo q a esto tb se le puede llamar melancolia,no?
El pasado es para mi un tesoro,no puedes volver a el,por eso le doy tiene tanta importancia,es una de esas cosas ke no puedes tener,no puedes volver a vivir esos momentos.Y en mi caso,algo k no puedo tener es importante,y doloroso.

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Friday, March 11th, 2005
3:48 pm - Nunca se lo que quiero.No quiero nada,pero lo quiero todo.
Esa es la sensacion que tengo hoy.
Que pretendo con esta inmadurez?Caprichos,tonterias....
La veleidad humana...

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Thursday, March 10th, 2005
3:46 pm - Lehonard Cohen --- The Partisan
When they poured across the border
I was cautioned to surrender,
This I could not do;
I took my gun and vanished.

I have changed my name so often,
I’ve lost my wife and children
But I have many friends,
And some of them are with me.

An old woman gave us shelter,
Kept us hidden in the garret,
Then the soldiers came;
She died without a whisper.

There were three of us this morning
I’m the only one this evening
But I must go on;
The frontiers are my prison.

Oh, the wind, the wind is blowing,
Through the graves the wind is blowing,
Freedom soon will come;
Then we’ll come from the shadows.

Les allemands e’taient chez moi,
Ils me dirent, signe toi,
Mais je n’ai pas peur;
J’ai repris mon arme.
J’ai change’ cent fois de nom,
J’ai perdu femme et enfants
Mais j’ai tant d’amis;
J’ai la france entie`re.
Un vieil homme dans un grenier
Pour la nuit nous a cache’,
Les allemands l’ont pris;
Il est mort sans surprise.

[the germans were at my home
They said, sign yourself,
But I am not afraid
I have retaken my weapon.
I have changed names a hundred times
I have lost wife and children
But I have so many friends
I have all of france
An old man, in an attic
Hid us for the night
The germans captured him
He died without surprise.]

Oh, the wind, the wind is blowing,
Through the graves the wind is blowing,
Freedom soon will come;
Then we’ll come from the shadows.

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Saturday, March 5th, 2005
6:21 pm - El declive de Anne Rice.Memoch, el diablo.
Despues de 5 cronicas vampiricas...Las 3 primeras en ingles y la cuarta y quinta en español...

Interview with the vampire: Genial,Louis atormentado,Claudia,Lestat...un icono de la literatura,para mi el mejor libro de vampiros despues de DRacula de BRam Stoker.

Lestat ,the vampire: Comienzos de Lestat,del que estoy profundamente enamorada,el libro no es tan bueno como el anterior pero se deja leer,la curiosidad de conocer al carismatico vampiro te lleva por las paginas,medianamente rapido,aunque ya empiezan sus "monologos" como digo yo.Monologos de los personajes que tienen una duracion de 200 paginas y no dicen nada muy interesante,y que realmente son pensamientos de la Rice,o de un "personaje generico",da igual quien hable,esos monologos parecen salir siempre de la misma boca.


The Queen of The DAmend: En fin,con los mismo problemas que el anterior,pero intensificados,se le añaden otros nuevos,el origen vampirico,las brujas,los espiritus,el mundo creado po Annne Rice crece,pero se vuelve menos creible dentro de la incredibilidad de por si de la existencia de vampiros.Todavia podemos leerlo rapidamente,sin odiar a Ricce.

EL ladron de cuerpos: Buff,aqui ya a la tia se le va la perola,y por lo menos las priermas cuatrocientas paginas del libro son "monologos" insufribles....Todo para hacer vampiro a David.Una pena de libro,pero aun asi sigo enamorada de sus vampiros,Lestat,Louis,Armand...practicamente todos.Ese es el problema,he de seguir leyendo!

Memoch el diablo: Oh Dios mio!! Puedo estar mas en desacuerdo con las opiniones sobre religion,dios y diablo,etc de esta mujer???? Creo que no,el libro se vuelve tan poco creible y tan aburrido que mis esfuerzos por leerlo merecen un premio.Pero seguire leyendo,lo que se empieza se acaba,y todavia sigo enamorada de sus vampiros...aunque Rice no sepa sacar partido de ello.



Definitavemte,Anne Rice,se te va la pinza.

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Saturday, February 26th, 2005
1:27 pm - ...
...

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12:17 pm - El Guardian Entre el Centeno
Ayer me desperté a las 15.30 con resaca (jeje) y sin siquiera levantarme de la cama,encendi la luz eso si,empece el Guardian Entre el Centeno,me encanta leer libros cortitos de un tiron!
A las 19.19 ya terminado,me di cuenta de un par de cosas:
1.-El libro esta bastante bien....
2.-...pero no me dieron ganas de conspirar contra el gobierno,ni de matar al vecino...

Por qué un libro tan sencillo ha generado tanta polémica???
Es bonito,y sobre todo yo lo vi sencillo,hay libros mucho mas complicados,mejor escritos y con mas tecnica.
Me gusta mucho como Salinger se mete en la piel de un niño de 17 años,realmente parece ke lo escriba un adolescente,y el protagonista me encanta,esos cambios de humor repentinos,realmente es apasionado... pero no encuentra su lugar.
El amor hacia su hermano,hacia su hermana,hacia Jane...me inspiran cariño por este personaje.
Me han gustado ciertos conceptos sobre la vida,y mejor frase del libro (para mi) es esta:
" A lo mejor simplemente le gustaba acariciar las cabezas de los dormidos ."

En cuanto lei esa pagina,no pude mas que reirme,es la unica carcajada del libro,jeje,pero es wena :P.
Pues nada,seguire comentando los libros que me lea.

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Wednesday, February 23rd, 2005
2:04 pm
Hoy es una dia happy!!!!

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Monday, October 11th, 2004
8:42 pm
Mi imaginacion beta la realidad...

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Friday, October 8th, 2004
1:22 pm - El Despertar
Despertó en mitad de la noche, parpadeó consecutivas veces antes de poder fijar la vista. Allí estaban, yacían tendidos formando un pequeño túmulo sobre toda la hojarasca desprendida en los incontables otoños pasados. Intentó incorporarse y descubrió, con desagrado, que no conseguía moverse. Notaba como sus miembros entumecidos no reaccionaban, por fin, un dedo comenzó a moverse.
A la vez que calentaba los músculos pensaba en el ahora tan lejano, “ayer”, le costaba pensar con claridad.
Lentamente, se acercó a los dos cuerpos inertes. Mientras los examinaba de manera rudimentaria, una imagen creció en su mente, una persecución a lo largo del bosque. Cerró los ojos y recordó fugazmente la sensación de que le faltaba el aire y respiraba entrecortadamente , pero no logró acordarse de nada más.
Palpó con cuidado el primer cuerpo, parecía un hombre. Especuló que por la talla y la mochila carbonizada que pendía de su hombro debía serlo. Cuando alcanzó pudorosamente lo que debería ser el rostro, la mano se le hundió en una pringosa concavidad. Con un grito angustioso, precipitadamente apartó la mano, volvía a respirar con dificultad. Apretó fuertemente los puños, hasta inflingirse daño y concluyó mordiéndose los nudillos con nerviosismo. El contacto con la sangre la perturbaba sobremanera, por lo que no se atrevió a investigar el otro bulto.
Se apoyó en un roble situado frente a los cadáveres y comenzó a inspirar profundamente hasta calmarse. Sentía la necesidad de saber el porqué se encontraba en tan lóbrego bosque. Examinó en su difusa memoria y analizó lo que meramente recordaba: la persecución, y fue entonces cuando le vino a la mente la deslumbrante luz que a unos escasos metros de sí alcanzaba divisar.
Trazó una línea imaginaria que iba desde los cuerpos sin vida hasta el lugar donde había despertado. Dedujo que por ese camino, tal vez, encontraría la ansiada salida. Se armó de valor y avanzó en línea recta como había planeado. Tras un rato caminando, atisbó unos débiles rayitos de luz, el Sol ya despuntaba. Al fin comprendió dónde estaba en realidad.
Buscó con desesperación en el interior de sus bolsillos, hasta encontrar en el izquierdo de su chaqueta un paquete de tabaco. Encendió un pitillo y aspiró ansiosamente el humo. Percibía una extraña sensación, como si la perversión y el vicio, propiamente dichos, recorriesen con fluidez su sangre.
Dejó la mente en blanco, progresivamente, se hundía en el profundo mundo de sus recuerdos, hasta que finalmente cerró los ojos.

Una celda oscura y fría, en la cual había una deteriorada litera al fondo, una especie de mesita y una mugrienta letrina.

- Hoy tampoco te ha dado tiempo, ¿no? Venga, ¡dame una sorpresa!¿ A que no has traído lo que falta? – inquirió irónicamente, con una mirada despectiva, a la vez que aspiraba el humo con aspecto de superioridad.
- Joder, Lyon. Estoy harto de tus broncas. Si tanto te urge, hazlo tú. Yo también quiero salir de este agujero, y para tu información: ya está todo. Sorpréndete.
- Si yo tuviera libertad condicional como tú, hubiese terminado hace más de un año .- murmuró entre dientes.
- ¿Qué dices?
- Nada, que tal vez sobren granadas.- se encendió otro cigarro con ayuda del que ya se consumía.- Vienen por ti, es tu hora de visitas.- finalizó, disminuyendo el tono de voz hasta convertirlo en un leve susurro.
Se oían pasos firmes. Asomaron dos alguaciles que torcían la esquina , ataviados con trajes azules, que condujeron a su compañero hasta la recóndita sala de visitas.


Observó a su alrededor, las negras paredes parecían acercarse más y más, la soledad entremezclada con claustrofobia nunca fue buena compañía. Descubrió una araña en la pared. La atrapó entre sus largos dedos, esperó unos segundos mientras la viuda negra avanzaba pausada por su dedo índice y sin previo aviso, la estrujó sin piedad. Inmediatamente después lamió los restos del insecto, intentando saborear la sangre.

Suiko abrió los ojos aterrada, comenzó a escupir y toser repugnada, aunque a pesar de ello apreciaba como las extremidades del arácnido recorrían su esófago, y el sabor a “hierro suave” que tenía aquella sangre. Odiaba la sangre, la cabeza le daba vueltas. Mareada, intentó continuar su reminiscencia, pero no lo logró, no se concentraba lo suficiente. Los gargajos compulsivos la habían alterado de más. Las preguntas sin respuesta invadían su cabeza. Quiénes eran esos dos presidiarios y por qué recordaba en primera persona. ¿Acaso era un sueño demasiado real?
Mientras cavilaba se dirigió a la urbe que vislumbraba en la lejanía, la ciudad que nunca duerme. Caminaba hastiada por la carretera, paso a paso; y entonces despertó en sí otro fragmento de aquel “sueño”.

El asfalto pasaba fugazmente, distorsionado entre velocidad y agotamiento. Alzó la vista y halló una gasolinera, en la penumbra de la autopista sólo destacaban las fluorescencias del establecimiento. Allí se encontraba sola una joven, que luchaba sin resultados contra el surtidor. Mediante un apropiado golpe consiguió que el aparato funcionase, aunque desgraciadamente, sólo por unos momentos.
Contempló a la chica en su odisea particular, entretanto, un nuevo propósito tomaba forma en su malograda mente. A partir de un simple gesto con la cabeza, su compañero se acercó a la joven, con la excusa de prestarle la afamada ayuda del varón como mecánico. Un rehén siempre es útil, además, llevaban demasiado tiempo alejados del “sexo débil”...
Perdió la mirada en la oscuridad de la carretera y rememoró, con media sonrisa en su desaseado rostro, una de las causas de su estancia en la cárcel. Una niña flotando en el agua, rodeada por un manto de sangre, el cual la envolvía penosamente. Los cabellos negros contrastaban con la tez pálida de la pequeña, éstos eran arrastrados ligeramente por la corriente fluvial. Volvió la vista al frente y comenzó a reírse a carcajadas, paulatinamente, la imagen de la chica que se encontraba frente al surtidor, se hizo más nítida.

Inspiró intensamente, pero parecía que el aire se negaba a entrar. Despertó violentamente de aquella ilusión. Sí, era ella. Suiko, ataviada con una falda a la altura de la rodilla de color beige claro, una chaqueta azul marino y sandalias negras, llevaba exactamente la misma ropa que la joven de la gasolinera. Regresaba a su casa después de una, muy larga, despedida de soltera. Su hermana estaría en la capilla en esos precisos instantes. Se acordó del paquete de Winston qué ésta le había introducido en el bolsillo, alegando que era un día muy especial. Suiko no fumaba.
Al comprobar su indumentaria, se percató de que los pies le dolían muchísimo, sentía como si le clavasen miles de cristales en un único punto. Se desembarazó de las sandalias y las lanzó al margen derecho de la calzada. Siguió avanzando hacia la metrópoli, con una velocidad incomparable a la anterior. De vez en cuando se hincaba algún guijarro, pero sin duda, merecía la pena. Después de varias horas vagando, el Sol se encontraba demasiado alto para proseguir convenientemente la marcha, pero Suiko, en su testarudez habitual, siguió caminando sin descanso. Su nuca, cual alto horno de cualquier industria metalúrgica, se ocupaba de vaporizar los pocos pensamientos que quedaban en la cabeza de ésta; hasta que se le nubló la vista y cayó a plomo en el arcén de la autopista.

Franqueó la calzada en la negrura de la noche. El agua de lluvia recorría su frente lentamente entre las sombras. A la orilla de la carretera había una zona verde y a sabiendas de que los dos hombres seguían a la zaga, se adentró en el bosque, sin saber si la oscuridad profunda de éste sería una desventaja o al contrario, una ventaja.


Percibía el crujir violento de las ramas arrolladas por sus perseguidores. Apenas distinguía los obstáculos mayores del camino, los árboles, era como correr a la deriva, pero no se rendía. Jadeante, atravesó un claro y por primera vez desde que entrara en la arboleda, volvió la mirada hacia los maleantes. Las innumerables ramas y rocas se deslizaban tras sus pies vertiginosamente. Hasta que un mar de hojas putrefactas la acogió en su seno y cayó directa sobre un gran pedrusco.

Suiko despertó sobresaltada, acostada en el arcén de la autopista. Se palpó los incisivos, todavía estaban recubiertos por una fina capa de sangre coagulada. Algunos vehículos comenzaban a encender las luces, de lejos, parecían pequeñas luciérnagas que transitaban velozmente. Se encontraba a pocos kilómetros de los gigantes grises, dos o tres si sus cálculos no fallaban. Su “ayer” ya no le interesaba tanto, estaba cansada de pretender averiguar el porqué de todo. Lo único que le importaba en esos momentos era encontrar un buen odontólogo que le acomodara su condolida dentadura, especialmente los incisivos. Estaba demasiado deprimida para continuar; quedaba el capítulo final de sus recuerdos y aún no comprendía nada. No le apetecía abstraerse en su reminiscencia una vez más, pero tenía que hacerlo. Fijó la vista en un punto y al cabo de un rato se internó en su extraño, pero reciente pasado.

Una sombra en movimiento se hundió entre la maleza. Aceleró el paso mientras escuchaba la estruendosa voz de su compañero. “¡¡Ya la tenemos Lyon!!”. Repentinamente se quedó paralizado, dejó de escuchar a su camarada. Apenas oía unos sutiles , pero perceptibles ladridos a lo lejos. Éstos se iban acentuando progresivamente. Un sinfín de ideas se concurrían en su mente. ¿Qué haría si lo atrapaban? Probablemente no podría escaparse una vez más, así que le esperaba cadena perpetua. Los ladridos se oían cada vez más cerca. El miedo al encierro superó todo límite. Oteó en la cerrazón de aquel bosque, con la seriedad del que no volverá a ver la luz. Sacó de su mochila una granada que había sobrado de “la grandiosa huída”, le arrancó la anilla y la lanzó a sus pies. Los nervios le habían jugado una mala pasada, se trataba únicamente de perros salvajes...Súbitamente se desmayó entre las llamas.

¡ Qué sensación más monstruosa ! La muerte había estado tan cerca... Se tocó la cara y pensó que era feliz de vivir. La suerte la eligió a ella. ¡Había sobrevivido! Mientras caminaba por el arcén de la autopista miró hacia el cielo y quedó encandilada por las brillantes estrellas. La luz blanca se fue transformando en amarillenta, hasta que se internó por completo en el final de sus borrosos recuerdos.

Se levantó entre las hojas mojadas y oyó una gran explosión. Se llevo las manos a los oídos asustada y al darse la vuelta, una llama se alzaba altiva en el claro del bosque. Los distintos tonos de rojo, naranja y amarillo se entremezclaban, observaba la llama como hipnotizada. Se le ennegreció totalmente la vista. La vida se le escapaba por momentos, ésta se deslizaba hacia el exterior sinuosamente. Sintió una descarga eléctrica. Instintivamente, abrió la boca lo más que pudo y devolviéndole un hálito de vida, su preciada alma volvió a entrar en su cuerpo, pero ésta, no entró sola...

Contempló las fluorescencias de los edificios ensimismada, aquellas luces penetrantes con las que se había criado. Su mano izquierda se deslizó disimuladamente hasta el bolsillo de su cazadora, y sin su consentimiento sacó el paquete de tabaco. La otra mano, siguiendo el ejemplo de la izquierda, encendió el Winston con ansiedad. Ya nada sorprendía a Suiko. Entonces, una voz susurró levemente: “ ¿ Ahora lo entiendes? ”.

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1:08 pm - I close my eyes and I keep seeing things...
...rainbow waterfalls,sunny liquid dreams...

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1:08 pm
.......

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1:06 pm - I close my eyes and I keep seeing things...
...rainbow waterfalls,sunny liquid dreams...

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