Esperando la tercera
Una semana más y una semana menos en este mondo cane. El sábado como siempre salimos con la Pilar a la Isla (el domingo en realidad pues la cosa parte como a las 2AM) y como me dolía bastante la garganta -solo con fines medicinales- me llevé una botella de pisco junto con una pepsi, además del six-pak de cervezas reglamentario. Y así estuvimos, conversando mientras yo me tomaba mis dos miti-miti, tal como los preparaba el negro Morales, el primer amigo que murió de cirrosis,
Luego seguí con las cervezas -mala idea- porque al día siguiente amanecí con un hacha enterrada justo en el tercer ojo (según dicen los lamas) y con un timbalero sentado en mis hombros tocando el tambor sobre mi cabeza. Horrible, amanecí con un humor de diablos mientras la Pilar se mataba de risa con mi sufrimiento "yo te dije" es lo más desagradable que se puede decir en esos casos y me lo repitió alegremente durante toda la mañana. No hay respeto en este mundo.
Hoy ha sido un día bastante malo, ando con la malhumorina alta y lo peor es que recién me doy cuenta, ni lo había notado, varios pequeños problemas me tienen deprimido junto con otros no tan pequeños.
La semana pasada venía manejando tranquilamente en la camioneta cuando siento un ruido horrible de fierros rotos en la parte trasera, de inmediato me dí cuenta que se había roto algo en el diferencial, hoy lo abrí y se confirmaron mis mas negras sospechas, el estúpido "mecánico" que me adaptó el eje trasero dejó mal apretados los pernos de la bancada del diferencial, estos se soltaron y el piñón de ataque quebró dos dientes de la corona, que salieron disparados rompiendo la caja. Ahora no me queda más que ponerme a buscar otro eje trasero completo y empezar de nuevo el largo trabajo de adaptarlo, tengo por lo menos para un mes sin camioneta, en un cálculo optimista.
Pero eso no podía ser todo, anoche el CRX también comenzó a fallar, perdía fuerza y andaba solo en tres pistones, le compré nuevos cables de bujía y nada, le saqué las bujías y la del pistón número 4 salió empapada de aceite. Con mi vecino mecánico sacamos el árbol de levas y cambiamos los retenes de válvula rezando por que fuera eso, pero nada. Ahora tendré también que destapar -otra vez- el motor completo porque seguramente se quebró un anillo.
En fin, necesitaré mucha más plata de la que tengo ahora y un montón de tiempo perdido en arreglar ambos vehículos. Tal vez sea por eso que estoy de mal humor, o tal vez solo porque mañana es lunes, día maldito aunque feriado, o quizás porque como todos saben las cosas malas siempre vienen de a tres. Así es que aquí estoy a pie firme esperando la tercera.
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